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El Social Commerce es una tendencia que se mantiene en alza mientras las redes sociales siguen extendiendo su influencia entre la gente. Así, la realidad parece indicar que este fenómeno se incrementará en paralelo mientras aumenta el número de usuarios conectados a Internet y el uso con dispositivos móviles.

 

Ciertamente, las redes sociales no tardaron hace algunos años en revelar su potencial como canal de marketing y como vehículos impulsores de ventas. Gracias a estos entornos, el ecommerce estableció su primera y más productiva variante.

 

Por tanto, inmersos en esta era de la omni-canalidad, asistimos al surgimiento de la socialización de la oferta y la demanda, como un eslabón en la evolución de las estrategias de negocios.

 

En este sentido, dedicaremos las siguientes líneas de este artículo a revisar la definición de Social Commerce y sus beneficios más relevantes. Del mismo modo, expondremos algunos criterios para planificar una estrategia de ventas exitosa en este ámbito. También, haremos un inventario de las plataformas con los mejores recursos para el comercio social.

Social Commerce: ¿qué es y qué lo caracteriza?

En esencia, el Social Commerce es una variante del ecommerce que emplea las redes sociales como canales para la venta de productos y servicios.

 

De acuerdo con esto, el ciclo de venta es la diferencia más básica entre el comercio electrónico y el comercio social. Esto es: mientras en una plataforma de ecommerce el cliente compra tras un proceso de búsqueda, el social selling ocurre mediante la interacción de usuarios.

 

En el comercio social, tienen más influencia las recomendaciones y el contenido compartido voluntariamente por los usuarios que el marketing.

Beneficios más relevantes del Social Commerce

Para cada vez mayor número de empresas, el Social Commerce es ya una parte más de sus estrategias de ventas. Para las empresas más innovadoras, es su principal y hasta único canal para facturar. En ambos casos, la variación social del ecommerce que analizamos genera diversos beneficios a las compañías:

 

  • Establece una relación de confianza entre la comunidad de seguidores de la marca y sus clientes potenciales. Precisamente, las recomendaciones de los followers nutren esta credibilidad.
  • Se incrementa la reputación de la marca y se impulsan las ventas. Mientras, la confianza y la comunidad de seguidores y clientes crecen, generando mayor fidelidad hacia la marca.
  • Asimismo, una estrategia de Social Commerce bien planificada incrementa la visibilidad de la compañía en las redes sociales y fortalece el «engagement» de sus usuarios y seguidores.
  • Por otro lado, se efectúen o no ventas directas mediante la actividad social, en muchos casos estimulará las compras en la web de la empresa. Más aún, puede generar facturación en canales offline, como en las tiendas físicas.
  • Más allá de obtener ROI, esta subcategoría de ecommerce permite una comunicación más fluida entre la compañía y sus consumidores. Además, es una fuente de información valiosa que provee un mayor conocimiento sobre el cliente.
  • Las marcas que realizan esfuerzos en el ámbito del Social Commerce asumen una gran ventaja con respecto a muchas que no han desarrollado tal iniciativa.

Algunos criterios para planificar una estrategia exitosa de Social Commerce

Aunque lo parezca, hacer Social Commerce no es tan simple como compartir un catálogo de productos en Facebook y facilitar las compras allí mismo. En efecto, el cliente digital de hoy es muy exigente. Por tanto, generar engagement y confianza desde el perfil social de la empresa, requiere tomar en cuenta una serie de aspectos importantes:

Conocer y definir los buyer personas: indispensable para el Social Commerce

Obtener y analizar toda la información posible sobre los clientes, así como perfilarlos siguiendo el esquema del buyer persona es vital para el Social Commerce. Con base a esta premisa, es posible conocer las necesidades y expectativas reales de los usuarios, así como proporcionarles contenidos y ofertas personalizados.

Enfocarse en la interacción más que en las ventas

Esencialmente, las redes sociales son medios para interrelacionarse. Centrar el contenido compartido únicamente en las ventas, además de saturar al usuario, es arriesgarse a que pierda el interés en la marca.

Las acciones de venta agresiva son incompatibles con el Social Commerce. Por tanto, es recomendable establecer un balance entre información sobre productos y contenidos útiles; el storytelling, las fotos y testimonios de clientes y vídeos cortos sobre la elaboración de productos, entre otros, son alternativas muy recomendables.

Promover más la experiencia que los productos

Esto es, construir una imagen de marca sólida, asociada a valores y actitudes apreciados por los usuarios. Más que productos, la gente compra estilos de vida y experiencias.

Frecuentemente, cuando los clientes seleccionan una marca, buscan identificarse con lo que ésta proyecta, más que sólo satisfacer una necesidad.

Plataformas con los mejores recursos para el Social Commerce

Facebook: una excelente plataforma de Social Commerce

Fue la primera red social en incorporar las ventas directas en las páginas de empresa y, en su momento, con muy poco éxito. Muchas empresas se limitaron a promocionar sus productos en la red social, replicando el modelo de la web tradicional. Pero hace diez años, el usuario no estaba preparado para entender Facebook como un entorno de compras o F-commerce.

Hoy en día Facebook posee un gran potencial de venta basado en su enorme volumen de usuarios y la amplísima capacidad para segmentar públicos, algo imprescindible para el Social Commerce.

Actualmente ofrece varias posibilidades de venta online. Ya sea disponiendo un catálogo de productos que enlacen a la página web de la empresa para finalizar la compra o usando la plantilla de Facebook para facilitar todo el proceso de compra en la propia red social.

Instagram

Precisamente, gracias a su función Instagram Shopping, esta red social es hoy una poderosa herramienta para las ventas y el marketing.

Para utilizar las posibilidades de venta en Instagram es imprescindible crear una fanpage, disponer de un portal de ecommerce y establecer un perfil de empresa en Instagram. A partir de ahí, podemos empezar a vender en Instagram.

Pinterest

Lógicamente, Pinterest debe estar incluida en este inventario. Su comunidad de usuarios está integrada especialmente por público femenino. Por eso, es razonable que resulte ideal para vender productos de belleza, fitness, moda y alimentación, entre otros.

De la misma manera, sus pines pueden enlazar directamente con las páginas de comercio electrónico. Más aún, el posicionamiento que se logra en la red con Pinterest es orgánico.

Snapchat

Aunque sus usuarios son mayoritariamente jóvenes, muchos expertos opinan que Snapchat ofrece una interfaz más fluida e intuitiva para el Social Commerce. También, es un medio ideal para el marketing de geolocalización y su contenido efímero es perfecto para crear urgencia y exclusividad. Recientemente, incorporó una función que permite comprar en Amazon.

Otras RRSS con potencial para el Social Commerce

Por su parte, Twitter y YouTube están considerando incluir funciones de venta directa desde sus plataformas, aunque todavía no hay suficiente información al respecto. Sin embargo, ambas redes siguen demostrando su idoneidad para las estrategias de marketing digital, más allá de las capacidades obvias del videomarketing en el caso de Youtube y de la inmediatez de la comunicación en Twitter.

 

En definitiva, el Social Commerce es un atractivo modelo de negocio cuya evolución promete sorprendernos con muchas más posibilidades a corto y medio plazo.